Tecnología

Activos fantasma en IT: cómo detectar equipos que figuran en tu inventario pero ya no podés ubicar

Martín Sterenstein
9 de abril, 20267 min de lectura

Tu inventario dice que la empresa tiene 200 laptops, pero cuando llega el momento de ubicarlas, solo aparecen 170.

Las otras 30 siguen asignadas, depreciándose o generando costos, pero nadie puede confirmar dónde están, quién las tiene o qué pasó con ellas.

Ese es el problema de los “activos fantasma” y todo esto se puede solucionar de una manera muy simple.

No siempre significa que alguien perdió una computadora. Muchas veces el equipo fue devuelto, quedó guardado en la casa de un excolaborador, pasó a otra persona o llegó a una bodega. El movimiento ocurrió. Lo que nunca ocurrió fue la actualización del inventario.

Y cuando el registro deja de representar lo que pasa en la operación, cada decisión que viene después se toma sobre información incorrecta.

Este artículo explica cómo detectar esos equipos, cómo diferenciarlos de otros errores de inventario y qué procesos ayudan a evitar que vuelvan a aparecer.

También muestra cómo la plataforma de Bord conecta el inventario con lo que pasa en la operación. Porque no alcanza con tener una lista de equipos: hay que poder ver quién tiene cada dispositivo, dónde está, en qué estado se encuentra y qué tiene que pasar después.

Qué es realmente un activo fantasma

Un activo fantasma es un equipo que todavía figura en el inventario, pero cuya existencia, ubicación o estado ya no pueden comprobarse.

Puede seguir asignado a una persona que dejó la empresa. Puede aparecer como disponible cuando en realidad fue dado de baja. O puede estar en una ubicación distinta a la registrada.

Hay otro problema parecido, pero no es lo mismo: los equipos que existen físicamente y nunca fueron registrados.

Un equipo que aparece en el sistema pero no en la operación es un activo fantasma. Un equipo que aparece en la operación pero no en el sistema es un activo no registrado.

Los dos muestran una falla de control. Pero conviene separarlos porque no se investigan ni se corrigen de la misma manera.

Cómo se generan los activos fantasma

Rara vez aparecen por un único gran error. Se acumulan a partir de movimientos pequeños que no se registran.

Un offboarding que quedó a mitad de camino

Una persona deja la empresa y avisa: “Che, ¿qué hago con la compu?”.

Alguien le pide que se la entregue a un compañero. O que la guarde hasta recibir instrucciones. El equipo cambia de manos, pero sigue asignado a quien ya no trabaja en la empresa.

El problema no fue recuperar o no recuperar el equipo. El problema fue no cerrar el movimiento.

Una reasignación informal

Un equipo queda disponible y se entrega a otra persona porque lo necesita urgente. La decisión tiene sentido. Lo que falla es que nadie cambia el responsable en el inventario.

Meses después, el sistema muestra un usuario, la realidad muestra otro y nadie sabe cuál de los dos datos creer.

Una recepción sin evidencia suficiente

El equipo llegó a una oficina, una bodega o un tercero.

Pero no quedó una confirmación vinculada al número de serie, con fecha, responsable y estado del dispositivo.

Sabemos que “llegó algo”. No sabemos con certeza qué equipo llegó.

Una baja que nunca se cerró

Un dispositivo fue descartado, vendido, donado o reciclado, pero todavía figura como activo.

Físicamente ya no existe dentro de la empresa. Contablemente o en el inventario, sí.

Ahí nace otro activo fantasma.

Cómo detectar activos fantasma en tu inventario IT

No necesitás empezar comprando una herramienta nueva.

Primero necesitás cruzar la información que ya existe y hacer las preguntas correctas.

Paso 1: construí una lista base confiable

Exportá el inventario completo.

Como mínimo, cada equipo debería tener:

  • Número de serie.
  • Modelo.
  • Usuario responsable.
  • Ubicación.
  • Estado.
  • Fecha de la última actualización.

Si falta el número de serie, la búsqueda ya empieza con un problema. Dos computadoras del mismo modelo pueden parecer iguales. El serial es lo que permite saber de qué activo estamos hablando.

Paso 2: cruzá el inventario con la nómina

Buscá equipos asignados a personas que ya no trabajan en la empresa.

No significa automáticamente que estén perdidos. Significa que necesitan revisión.

La pregunta no es solamente “¿dónde está la computadora?”.

La pregunta correcta es: “¿Quién es responsable de este equipo hoy y qué evidencia tenemos del último movimiento?”.

Paso 3: revisá las señales de actividad

Para los equipos que figuran como activos, buscá señales recientes:

  • Actividad en el MDM.
  • Tickets de soporte.
  • Conexiones a sistemas corporativos.
  • Registros de entrega, retiro o reparación.
  • Confirmaciones del usuario responsable.

La ausencia de actividad no convierte automáticamente a un equipo en activo fantasma. Puede estar guardado, ser de respaldo o tener poco uso.

Pero sí es una señal para investigar.

Cada empresa debería definir cuándo se activa esa revisión según su rotación, el tipo de dispositivo y el nivel de riesgo. En algunas operaciones pueden ser 60 o 90 días. En otras, el control tiene que ser más frecuente.

Paso 4: reconstruí el último movimiento

Si el equipo no tiene actividad o sigue asignado a un excolaborador, buscá el último evento verificable.

¿Fue retirado?

¿Llegó a una bodega?

¿Se entregó a otra persona?

¿Entró a reparación?

¿Hay una confirmación vinculada al número de serie?

No alcanza con saber que “se coordinó”. Para cerrar el movimiento hay que poder comprobar qué equipo se movió, cuándo y hacia dónde.

Paso 5: creá un estado de excepción

Un equipo que no puede ubicarse no debería seguir figurando simplemente como “activo”.

Tampoco conviene darlo de baja sin investigar.

Pasalo a un estado de excepción, asignale un responsable y definí un plazo para resolverlo. Si finalmente se confirma que fue perdido, descartado o retirado, entonces se completa la baja de acuerdo con la política de IT, Seguridad, Finanzas y Contabilidad de la empresa.

Así evitás que el problema quede escondido dentro del inventario normal.

Checklist rápido para revisar tu inventario

  • ¿Todos los equipos tienen número de serie?
  • ¿Cada equipo tiene un responsable actual?
  • ¿Hay dispositivos asignados a personas que ya no trabajan en la empresa?
  • ¿Los retiros y las entregas tienen evidencia de recepción?
  • ¿Los equipos sin actividad tienen un estado que explique por qué?
  • ¿Las reparaciones, reasignaciones y movimientos actualizan el inventario?
  • ¿Las bajas tienen fecha, responsable y destino final?
  • ¿Los casos que no cierran tienen owner y próxima acción?

Si varias respuestas son “no sé”, el problema no es solamente el inventario.

Es que hoy no existe una fuente confiable para decidir.

Cómo evitar que el problema vuelva

Una auditoría sirve para ordenar el presente.

Pero si el proceso sigue igual, en unos meses el inventario se vuelve a separar de la realidad.

La solución está en registrar cada momento del ciclo de vida.

El alta empieza con el número de serie

Un equipo no debería entrar al inventario sin una identificación única, un estado y una ubicación.

Puede todavía no tener usuario asignado. Lo que no puede pasar es que exista físicamente sin que el sistema sepa que existe.

Cada movimiento tiene que dejar evidencia

Entregar, retirar, reparar, almacenar, reasignar y dar de baja son movimientos diferentes.

Todos deberían actualizar el mismo registro.

Si la operación ocurre por un lado y el inventario se actualiza por otro, tarde o temprano se desincronizan.

El offboarding termina cuando el equipo tiene un nuevo estado

Mandar un mensaje al excolaborador no cierra el offboarding.

Coordinar el retiro tampoco.

El proceso termina cuando se confirma la recepción del equipo, se valida su número de serie, se registra su estado y se decide qué sigue: almacenamiento, reparación, reasignación, Buyback, reciclado o baja.

La revisión tiene que tener una frecuencia definida

No existe una frecuencia universal que funcione para todas las empresas.

Una compañía con mucha rotación o presencia en varios países probablemente necesite controles más frecuentes que una empresa con una operación estable y centralizada.

Lo importante es que la revisión no dependa de que alguien se acuerde. Tiene que existir una cadencia, un owner y un criterio claro para investigar excepciones.

Cómo la plataforma de Bord evita que aparezcan activos fantasma

Detectar activos fantasma sirve para corregir el inventario actual.

La plataforma de Bord ayuda a que no vuelvan a aparecer.

Cada equipo tiene un registro único asociado a su número de serie. Desde ahí se puede consultar su usuario responsable, ubicación, estado y los movimientos que tuvo durante su ciclo de vida.

Desde la plataforma podés ver:

  • Qué equipos están asignados y a quién.
  • Cuáles están disponibles, almacenados, en reparación o en proceso de recuperación.
  • Qué dispositivos siguen vinculados a personas que ya dejaron la empresa.
  • Cuál fue el último movimiento registrado.
  • Qué casos siguen pendientes y cuál es la próxima acción.

Cuando un equipo se entrega, recupera, almacena, repara, reasigna o da de baja, ese movimiento queda conectado con el mismo activo.

Así, el inventario deja de funcionar como una foto que alguien tiene que actualizar manualmente. Se convierte en una herramienta para entender qué está pasando y tomar decisiones.

Esto es especialmente importante cuando la empresa tiene colaboradores en diferentes ciudades o países.

Porque el problema no es solamente saber cuántos equipos compraste.

Es poder responder, en cualquier momento:

¿Dónde está cada equipo?

¿Quién lo tiene?

¿En qué estado está?

¿Qué pasó antes?

¿Y qué tiene que pasar después?

Eso es lo que resolvemos con la plataforma de Bord: conectamos el inventario con la operación completa del equipo, desde el alta hasta la reasignación, el Buyback o la baja.

El inventario tiene que contar la misma historia que la operación

Los activos fantasma no aparecen porque una empresa no sepa usar una planilla.

Aparecen cuando entregar, recuperar, reparar, almacenar y dar de baja funcionan como procesos separados.

El equipo se mueve. El dato queda quieto.

Y cuanto más crece la empresa, más grande se vuelve esa diferencia.

La solución no empieza necesariamente con más software. Empieza con una regla simple: ningún movimiento termina hasta que el equipo, el responsable, la ubicación y el estado vuelven a coincidir.

Si querés ver cómo funciona el ciclo de vida completo de un dispositivo, podés seguir por ahí.

Y si ya tenés equipos recuperados que no vas a reutilizar, también podés conocer el proceso de Buyback de equipos IT en Latinoamérica.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un activo fantasma en IT?

Es un dispositivo que figura en el inventario, pero cuya ubicación, existencia o estado ya no pueden comprobarse. Puede haber sido reasignado, descartado, perdido o devuelto sin que el registro se haya actualizado.

¿Un equipo sin registrar es un activo fantasma?

No exactamente. Un activo fantasma aparece en el sistema, pero no puede verificarse en la operación. Un equipo no registrado existe físicamente, pero nunca fue incorporado correctamente al inventario.

¿Cuánto tiempo sin actividad convierte a un equipo en activo fantasma?

No hay un plazo universal. La falta de actividad es una señal para revisar, no una confirmación. Cada empresa debería definir sus umbrales según el tipo de equipo, la rotación y el riesgo.

¿Qué hago si no puedo ubicar un equipo?

Pasalo a un estado de excepción, asigná un responsable e investigá el último movimiento verificable. No conviene mantenerlo como activo normal ni darlo de baja automáticamente sin completar la revisión.

¿Cómo evitar que vuelvan a aparecer activos fantasma?

Registrando cada movimiento del ciclo de vida y cerrando los procesos con evidencia: alta, asignación, entrega, retiro, almacenamiento, reparación, reasignación y baja.

Resumen rápido

Un activo fantasma es un equipo que figura en el inventario IT, pero cuya ubicación, existencia o estado ya no pueden verificarse. Se detecta cruzando el inventario con la nómina, la actividad del dispositivo y la evidencia de sus últimos movimientos. Para evitarlo, cada entrega, retiro, reasignación y baja debe actualizar el mismo registro.

¿Cuántos equipos de tu inventario podés ubicar hoy sin preguntarle a cinco personas ni revisar diferentes planillas?

Agendá una demo de Bord y mirá cómo centralizar el inventario, los responsables, las ubicaciones y cada movimiento del ciclo de vida desde una sola plataforma.

¿Nuevo en el tema?
Si recién estás montando un proceso de gestión de activos IT, empezar por el DSN es lo que más fricción te ahorra a futuro. Más que una buena práctica, es la fuente de verdad a la que van a apuntar todos los demás procesos.

Tu inventario dice que la empresa tiene 200 laptops, pero cuando llega el momento de ubicarlas, solo aparecen 170.

Las otras 30 siguen asignadas, depreciándose o generando costos, pero nadie puede confirmar dónde están, quién las tiene o qué pasó con ellas.

Ese es el problema de los “activos fantasma” y todo esto se puede solucionar de una manera muy simple.

No siempre significa que alguien perdió una computadora. Muchas veces el equipo fue devuelto, quedó guardado en la casa de un excolaborador, pasó a otra persona o llegó a una bodega. El movimiento ocurrió. Lo que nunca ocurrió fue la actualización del inventario.

Y cuando el registro deja de representar lo que pasa en la operación, cada decisión que viene después se toma sobre información incorrecta.

Este artículo explica cómo detectar esos equipos, cómo diferenciarlos de otros errores de inventario y qué procesos ayudan a evitar que vuelvan a aparecer.

También muestra cómo la plataforma de Bord conecta el inventario con lo que pasa en la operación. Porque no alcanza con tener una lista de equipos: hay que poder ver quién tiene cada dispositivo, dónde está, en qué estado se encuentra y qué tiene que pasar después.

Qué es realmente un activo fantasma

Un activo fantasma es un equipo que todavía figura en el inventario, pero cuya existencia, ubicación o estado ya no pueden comprobarse.

Puede seguir asignado a una persona que dejó la empresa. Puede aparecer como disponible cuando en realidad fue dado de baja. O puede estar en una ubicación distinta a la registrada.

Hay otro problema parecido, pero no es lo mismo: los equipos que existen físicamente y nunca fueron registrados.

Un equipo que aparece en el sistema pero no en la operación es un activo fantasma. Un equipo que aparece en la operación pero no en el sistema es un activo no registrado.

Los dos muestran una falla de control. Pero conviene separarlos porque no se investigan ni se corrigen de la misma manera.

Cómo se generan los activos fantasma

Rara vez aparecen por un único gran error. Se acumulan a partir de movimientos pequeños que no se registran.

Un offboarding que quedó a mitad de camino

Una persona deja la empresa y avisa: “Che, ¿qué hago con la compu?”.

Alguien le pide que se la entregue a un compañero. O que la guarde hasta recibir instrucciones. El equipo cambia de manos, pero sigue asignado a quien ya no trabaja en la empresa.

El problema no fue recuperar o no recuperar el equipo. El problema fue no cerrar el movimiento.

Una reasignación informal

Un equipo queda disponible y se entrega a otra persona porque lo necesita urgente. La decisión tiene sentido. Lo que falla es que nadie cambia el responsable en el inventario.

Meses después, el sistema muestra un usuario, la realidad muestra otro y nadie sabe cuál de los dos datos creer.

Una recepción sin evidencia suficiente

El equipo llegó a una oficina, una bodega o un tercero.

Pero no quedó una confirmación vinculada al número de serie, con fecha, responsable y estado del dispositivo.

Sabemos que “llegó algo”. No sabemos con certeza qué equipo llegó.

Una baja que nunca se cerró

Un dispositivo fue descartado, vendido, donado o reciclado, pero todavía figura como activo.

Físicamente ya no existe dentro de la empresa. Contablemente o en el inventario, sí.

Ahí nace otro activo fantasma.

Cómo detectar activos fantasma en tu inventario IT

No necesitás empezar comprando una herramienta nueva.

Primero necesitás cruzar la información que ya existe y hacer las preguntas correctas.

Paso 1: construí una lista base confiable

Exportá el inventario completo.

Como mínimo, cada equipo debería tener:

  • Número de serie.
  • Modelo.
  • Usuario responsable.
  • Ubicación.
  • Estado.
  • Fecha de la última actualización.

Si falta el número de serie, la búsqueda ya empieza con un problema. Dos computadoras del mismo modelo pueden parecer iguales. El serial es lo que permite saber de qué activo estamos hablando.

Paso 2: cruzá el inventario con la nómina

Buscá equipos asignados a personas que ya no trabajan en la empresa.

No significa automáticamente que estén perdidos. Significa que necesitan revisión.

La pregunta no es solamente “¿dónde está la computadora?”.

La pregunta correcta es: “¿Quién es responsable de este equipo hoy y qué evidencia tenemos del último movimiento?”.

Paso 3: revisá las señales de actividad

Para los equipos que figuran como activos, buscá señales recientes:

  • Actividad en el MDM.
  • Tickets de soporte.
  • Conexiones a sistemas corporativos.
  • Registros de entrega, retiro o reparación.
  • Confirmaciones del usuario responsable.

La ausencia de actividad no convierte automáticamente a un equipo en activo fantasma. Puede estar guardado, ser de respaldo o tener poco uso.

Pero sí es una señal para investigar.

Cada empresa debería definir cuándo se activa esa revisión según su rotación, el tipo de dispositivo y el nivel de riesgo. En algunas operaciones pueden ser 60 o 90 días. En otras, el control tiene que ser más frecuente.

Paso 4: reconstruí el último movimiento

Si el equipo no tiene actividad o sigue asignado a un excolaborador, buscá el último evento verificable.

¿Fue retirado?

¿Llegó a una bodega?

¿Se entregó a otra persona?

¿Entró a reparación?

¿Hay una confirmación vinculada al número de serie?

No alcanza con saber que “se coordinó”. Para cerrar el movimiento hay que poder comprobar qué equipo se movió, cuándo y hacia dónde.

Paso 5: creá un estado de excepción

Un equipo que no puede ubicarse no debería seguir figurando simplemente como “activo”.

Tampoco conviene darlo de baja sin investigar.

Pasalo a un estado de excepción, asignale un responsable y definí un plazo para resolverlo. Si finalmente se confirma que fue perdido, descartado o retirado, entonces se completa la baja de acuerdo con la política de IT, Seguridad, Finanzas y Contabilidad de la empresa.

Así evitás que el problema quede escondido dentro del inventario normal.

Checklist rápido para revisar tu inventario

  • ¿Todos los equipos tienen número de serie?
  • ¿Cada equipo tiene un responsable actual?
  • ¿Hay dispositivos asignados a personas que ya no trabajan en la empresa?
  • ¿Los retiros y las entregas tienen evidencia de recepción?
  • ¿Los equipos sin actividad tienen un estado que explique por qué?
  • ¿Las reparaciones, reasignaciones y movimientos actualizan el inventario?
  • ¿Las bajas tienen fecha, responsable y destino final?
  • ¿Los casos que no cierran tienen owner y próxima acción?

Si varias respuestas son “no sé”, el problema no es solamente el inventario.

Es que hoy no existe una fuente confiable para decidir.

Cómo evitar que el problema vuelva

Una auditoría sirve para ordenar el presente.

Pero si el proceso sigue igual, en unos meses el inventario se vuelve a separar de la realidad.

La solución está en registrar cada momento del ciclo de vida.

El alta empieza con el número de serie

Un equipo no debería entrar al inventario sin una identificación única, un estado y una ubicación.

Puede todavía no tener usuario asignado. Lo que no puede pasar es que exista físicamente sin que el sistema sepa que existe.

Cada movimiento tiene que dejar evidencia

Entregar, retirar, reparar, almacenar, reasignar y dar de baja son movimientos diferentes.

Todos deberían actualizar el mismo registro.

Si la operación ocurre por un lado y el inventario se actualiza por otro, tarde o temprano se desincronizan.

El offboarding termina cuando el equipo tiene un nuevo estado

Mandar un mensaje al excolaborador no cierra el offboarding.

Coordinar el retiro tampoco.

El proceso termina cuando se confirma la recepción del equipo, se valida su número de serie, se registra su estado y se decide qué sigue: almacenamiento, reparación, reasignación, Buyback, reciclado o baja.

La revisión tiene que tener una frecuencia definida

No existe una frecuencia universal que funcione para todas las empresas.

Una compañía con mucha rotación o presencia en varios países probablemente necesite controles más frecuentes que una empresa con una operación estable y centralizada.

Lo importante es que la revisión no dependa de que alguien se acuerde. Tiene que existir una cadencia, un owner y un criterio claro para investigar excepciones.

Cómo la plataforma de Bord evita que aparezcan activos fantasma

Detectar activos fantasma sirve para corregir el inventario actual.

La plataforma de Bord ayuda a que no vuelvan a aparecer.

Cada equipo tiene un registro único asociado a su número de serie. Desde ahí se puede consultar su usuario responsable, ubicación, estado y los movimientos que tuvo durante su ciclo de vida.

Desde la plataforma podés ver:

  • Qué equipos están asignados y a quién.
  • Cuáles están disponibles, almacenados, en reparación o en proceso de recuperación.
  • Qué dispositivos siguen vinculados a personas que ya dejaron la empresa.
  • Cuál fue el último movimiento registrado.
  • Qué casos siguen pendientes y cuál es la próxima acción.

Cuando un equipo se entrega, recupera, almacena, repara, reasigna o da de baja, ese movimiento queda conectado con el mismo activo.

Así, el inventario deja de funcionar como una foto que alguien tiene que actualizar manualmente. Se convierte en una herramienta para entender qué está pasando y tomar decisiones.

Esto es especialmente importante cuando la empresa tiene colaboradores en diferentes ciudades o países.

Porque el problema no es solamente saber cuántos equipos compraste.

Es poder responder, en cualquier momento:

¿Dónde está cada equipo?

¿Quién lo tiene?

¿En qué estado está?

¿Qué pasó antes?

¿Y qué tiene que pasar después?

Eso es lo que resolvemos con la plataforma de Bord: conectamos el inventario con la operación completa del equipo, desde el alta hasta la reasignación, el Buyback o la baja.

El inventario tiene que contar la misma historia que la operación

Los activos fantasma no aparecen porque una empresa no sepa usar una planilla.

Aparecen cuando entregar, recuperar, reparar, almacenar y dar de baja funcionan como procesos separados.

El equipo se mueve. El dato queda quieto.

Y cuanto más crece la empresa, más grande se vuelve esa diferencia.

La solución no empieza necesariamente con más software. Empieza con una regla simple: ningún movimiento termina hasta que el equipo, el responsable, la ubicación y el estado vuelven a coincidir.

Si querés ver cómo funciona el ciclo de vida completo de un dispositivo, podés seguir por ahí.

Y si ya tenés equipos recuperados que no vas a reutilizar, también podés conocer el proceso de Buyback de equipos IT en Latinoamérica.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un activo fantasma en IT?

Es un dispositivo que figura en el inventario, pero cuya ubicación, existencia o estado ya no pueden comprobarse. Puede haber sido reasignado, descartado, perdido o devuelto sin que el registro se haya actualizado.

¿Un equipo sin registrar es un activo fantasma?

No exactamente. Un activo fantasma aparece en el sistema, pero no puede verificarse en la operación. Un equipo no registrado existe físicamente, pero nunca fue incorporado correctamente al inventario.

¿Cuánto tiempo sin actividad convierte a un equipo en activo fantasma?

No hay un plazo universal. La falta de actividad es una señal para revisar, no una confirmación. Cada empresa debería definir sus umbrales según el tipo de equipo, la rotación y el riesgo.

¿Qué hago si no puedo ubicar un equipo?

Pasalo a un estado de excepción, asigná un responsable e investigá el último movimiento verificable. No conviene mantenerlo como activo normal ni darlo de baja automáticamente sin completar la revisión.

¿Cómo evitar que vuelvan a aparecer activos fantasma?

Registrando cada movimiento del ciclo de vida y cerrando los procesos con evidencia: alta, asignación, entrega, retiro, almacenamiento, reparación, reasignación y baja.

Resumen rápido

Un activo fantasma es un equipo que figura en el inventario IT, pero cuya ubicación, existencia o estado ya no pueden verificarse. Se detecta cruzando el inventario con la nómina, la actividad del dispositivo y la evidencia de sus últimos movimientos. Para evitarlo, cada entrega, retiro, reasignación y baja debe actualizar el mismo registro.

¿Cuántos equipos de tu inventario podés ubicar hoy sin preguntarle a cinco personas ni revisar diferentes planillas?

Agendá una demo de Bord y mirá cómo centralizar el inventario, los responsables, las ubicaciones y cada movimiento del ciclo de vida desde una sola plataforma.

Equipo .bord

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Tip de implementación
En bodegas con alto volumen vale la pena dedicar una mesa específica al DSN — iluminación pareja, fondo neutro y un soporte para fotografiar el serial en el mismo ángulo cada vez. Pequeños detalles de setup hacen que el operador tarde 3 minutos en lugar de 12.

  • Acta tradicional
  • Campos de texto libre
  • Fotos opcionales, en álbum aparte
  • Firma al final de la jornada
  • No bloquea el ingreso al inventario
  • Difícil de auditar entre países
  • Se rellena "a posteriori" con frecuencia
  • DSN · .bord
  • Campos tipados, validados en origen
  • Fotos obligatorias, ligadas al serial
  • Registro en el momento de la recepción
  • Bloquea avance si está incompleto
  • Formato idéntico en 30+ países
  • Timestamp y operador trazables
Empezá con .bord

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