En Bord, un equipo no es solo una compra.
Es un activo que gestionamos de principio a fin, acompañando a las empresas desde la adquisición hasta la segunda vida del equipo, con control, trazabilidad y decisiones inteligentes en cada etapa.
1. Compra del equipo
El ciclo comienza con la selección del dispositivo adecuado para cada rol, país y presupuesto.
Desde Bord, las empresas pueden:
- Comprar notebooks, monitores y accesorios.
- Elegir marcas, modelos y configuraciones.
- Definir cómo y dónde se factura cada orden (local o centralizada).
Desde el primer momento, el equipo se piensa como un activo gestionado, no como una compra aislada.
2. Configuración y enrolamiento (en bodega o remoto)
La preparación del equipo no siempre requiere que pase físicamente por una bodega.
Según el caso, Bord puede:
- Configurar y preparar el equipo en bodega.
- Enrolar el dispositivo de forma remota mediante Zero Touch Enrollment (ZTE), sin intervención manual.
- Aplicar políticas de seguridad y configuración desde el primer encendido.
Esto es posible porque Bord actúa como reseller autorizado de fabricantes como Apple, permitiendo que el equipo llegue listo para trabajar sin pasos intermedios.
El resultado es el mismo:
una experiencia sin fricción para IT y para el colaborador.
3. Onboarding del colaborador
El equipo se envía directamente al domicilio del colaborador o a una oficina local.
Esto permite:
- Entrega alineada con la fecha de ingreso.
- Menos tareas manuales para IT.
- Una experiencia positiva desde el primer día.
El colaborador recibe el equipo listo para usar.
4. Gestión durante el uso
Durante su uso, el equipo permanece bajo control.
Bord permite:
- Saber dónde está el dispositivo.
- A quién está asignado.
- Qué accesorios tiene.
- En qué estado se encuentra.
El activo sigue siendo visible y gestionable durante toda su vida útil.
5. Offboarding y recuperación
Cuando el colaborador deja la empresa, Bord coordina la devolución del equipo.
La recuperación puede hacerse:
- Desde el domicilio del colaborador.
- Desde oficinas o hubs locales.
El objetivo es evitar pérdidas y asegurar la continuidad del control del activo.

¿Nuevo en el tema?
Si recién estás montando un proceso de gestión de activos IT, empezar por el DSN es lo que más fricción te ahorra a futuro. Más que una buena práctica, es la fuente de verdad a la que van a apuntar todos los demás procesos.

En Bord, un equipo no es solo una compra.
Es un activo que gestionamos de principio a fin, acompañando a las empresas desde la adquisición hasta la segunda vida del equipo, con control, trazabilidad y decisiones inteligentes en cada etapa.
1. Compra del equipo
El ciclo comienza con la selección del dispositivo adecuado para cada rol, país y presupuesto.
Desde Bord, las empresas pueden:
- Comprar notebooks, monitores y accesorios.
- Elegir marcas, modelos y configuraciones.
- Definir cómo y dónde se factura cada orden (local o centralizada).
Desde el primer momento, el equipo se piensa como un activo gestionado, no como una compra aislada.
2. Configuración y enrolamiento (en bodega o remoto)
La preparación del equipo no siempre requiere que pase físicamente por una bodega.
Según el caso, Bord puede:
- Configurar y preparar el equipo en bodega.
- Enrolar el dispositivo de forma remota mediante Zero Touch Enrollment (ZTE), sin intervención manual.
- Aplicar políticas de seguridad y configuración desde el primer encendido.
Esto es posible porque Bord actúa como reseller autorizado de fabricantes como Apple, permitiendo que el equipo llegue listo para trabajar sin pasos intermedios.
El resultado es el mismo:
una experiencia sin fricción para IT y para el colaborador.
3. Onboarding del colaborador
El equipo se envía directamente al domicilio del colaborador o a una oficina local.
Esto permite:
- Entrega alineada con la fecha de ingreso.
- Menos tareas manuales para IT.
- Una experiencia positiva desde el primer día.
El colaborador recibe el equipo listo para usar.
4. Gestión durante el uso
Durante su uso, el equipo permanece bajo control.
Bord permite:
- Saber dónde está el dispositivo.
- A quién está asignado.
- Qué accesorios tiene.
- En qué estado se encuentra.
El activo sigue siendo visible y gestionable durante toda su vida útil.
5. Offboarding y recuperación
Cuando el colaborador deja la empresa, Bord coordina la devolución del equipo.
La recuperación puede hacerse:
- Desde el domicilio del colaborador.
- Desde oficinas o hubs locales.
El objetivo es evitar pérdidas y asegurar la continuidad del control del activo.













