

Cuando una empresa evalúa vender equipos en un proceso de Buyback, es normal preguntarse
por qué dos computadoras aparentemente similares pueden tener valores muy distintos.
La cotización no se define por un solo factor, sino por la combinación de varios elementos que determinan el valor real del equipo en su segunda vida.
En Bord, evaluamos cada dispositivo de forma integral, buscando una valuación justa y alineada al mercado.
La marca y el modelo son el punto de partida, pero no todos los modelos envejecen igual.
Ejemplo:
En Apple, los equipos con procesadores M1 o superiores mantienen buen valor de reventa.
En cambio, equipos Apple con procesadores Intel i7 ya son considerados, en muchos casos, equipos residuales, incluso si funcionan correctamente.
Esto no significa que no sirvan, sino que la demanda de mercado es mucho menor.
El año sigue siendo un factor importante.
Cuanto más antiguo es el equipo, más difícil es encontrar un comprador dispuesto a reutilizarlo, especialmente cuando existen generaciones más nuevas con mejor eficiencia y soporte.
Las especificaciones técnicas influyen, pero siempre dentro del contexto del mercado actual.
Sin embargo, una buena ficha técnica no compensa un mal estado físico o funcional.
El estado físico impacta directamente en el precio.
Rayones, golpes, desgaste del teclado o marcas visibles reducen el valor, porque afectan la experiencia del próximo usuario y la posibilidad de reventa.
Cuanto mejor esté el equipo, más alto será su valor dentro del Buyback.
Para que un equipo tenga buen valor de Buyback, debe funcionar correctamente.
tienen un valor mucho menor, ya que no pueden reutilizarse fácilmente o requieren procesos adicionales para volver a estar operativos.

En equipos Windows, el tipo de sistema operativo influye en la cotización.
Esto se debe a que Windows Pro está orientado a entornos empresariales, mientras que Windows Home apunta al mercado hogareño.
No todos los equipos Windows están pensados para el mismo uso.
Esto impacta directamente en la demanda y en la cotización final.
Un equipo completo tiene mejor salida.
La ausencia o mal estado de accesorios reduce el valor, porque el siguiente usuario deberá reemplazarlos.
El país también influye.
La disponibilidad de modelos, los precios locales, los impuestos y la demanda hacen que un mismo equipo pueda tener distinto valor según el país donde se compra o se vende.
Una vez que un equipo fue usado, su valor se define por su estado actual y su potencial de reutilización, no por su precio original ni por cuánto costó cuando se compró.
El Buyback busca darle una segunda vida al equipo, no compararlo con una compra nueva.
Para cotizar un Buyback se tienen en cuenta:
Entender estos factores ayuda a tener expectativas realistas y a aprovechar el Buyback como una herramienta para recuperar valor, reducir costos y simplificar la gestión de equipos.